¿Qué son Células Madre y que tipos de células madre existen?

Las células madre, son células no especializadas que tienen la asombrosa capacidad de convertirse en diferentes tipos de células del cuerpo. Sirven como una especie de sistema de reparación para el mismo, pueden dividirse y diferenciarse potencialmente sin límite para reponer otras células que se hayan dañado.

¿Cuáles tipos de Células Madre?

Hay distintos tipos de células madre, aunque cabe establecer dos clasificaciones diferentes. La primera en función de dónde se encuentran y la otra teniendo en cuenta en su capacidad para generar células de diversa naturaleza y función dentro del organismo.

Atendiendo a su distribución cabe hablar de los siguientes tipos de células madre:

Células Madre Hematopoyéticas

Célula inmadura que se puede transformar en todos los tipos de células sanguíneas, como glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran en la sangre periférica y en la médula ósea. También se llama célula madre sanguínea.

células Hematopoyéticas

Células Madre Mesenquimales

Son células pluripotentes y adultas con morfología fibroblastoide y plasticidad hacia diversos linajes celulares como condrocitos, osteocitos y adipocitos entre otros. Estas células pueden ser aisladas principalmente de médula ósea, sangre de cordón umbilical y tejido adiposo de donde se han logrado establecer cultivos que han permitido estudiar sus propiedades funcionales y fenotípicas. Aunque la información obtenida hasta la fecha no brinda un conocimiento completo, se espera que con el desarrollo de próximas investigaciones se aclaren diversos aspectos biológicos para implementar su uso en medicina regenerativa. (Esta revisión presenta una visión general sobre las células madre mesenquimales: morfología e inmunofenotipo, ontogenia, fuentes de obtención y aplicaciones clínicas).

células Mesenquimales

Según a su localización existen los siguientes tipos de células madre:

    • Adultas: También se denominan somáticas y son aquéllas que se pueden extraer de cualquier persona, independientemente de su edad. Se pueden encontrar en zonas específicas (nichos de células madre) de todos los tejidos y partes del organismo, manteniéndose latentes durante largos periodos hasta que se activan bien para cumplir el ciclo de renovación de las células, o bien para reparar un tejido dañado a causa de una enfermedad o de una lesión.

 

    • Embrionarias o fetales: Son las que se encuentran en los embriones de más de cuatro o cinco días de edad y a partir de ellas desarrollan todos los tejidos y órganos del feto. Dada su elevadísima capacidad de diferenciación, pues se pueden transformar en cualquier tipo de célula, son las más interesantes desde la perspectiva de la investigación, pero plantean cuestiones éticas importantes que ha llevado a prohibir su uso en la mayoría de los países.

 

    • De cordón umbilical Debe diferenciarse entre las que pueden extraerse de la sangre del cordón o las del tejido del propio cordón, pues, aunque son similares, hay diferencias entre sus funciones y posibles utilidades. De la sangre se extraen células hematopoyéticas –pueden producir células sanguíneas sanas–, mientras que del cordón se obtienen células mesenquimales –permiten regenerar y reparar cualquier tipo de tejido–.

 

  • Amnióticas: Se encuentran en el líquido amniótico y son muy activas, aunque su potencial de diferenciación es inferior al de las embrionarias.

Si se tiene en cuenta su potencial para generar diferentes tipos de células, se clasifican del modo siguiente:

    • Unipotentes: Puede generar un único tipo de células y surgen a partir de las células madre pluripotentes. Un ejemplo es el de las células de la piel, que están en continuo proceso de renovación, por lo que si se extrae un trozo de piel no dañada se pueden cultivar las células hasta generar tejido suficiente para poder trasplarlo a un paciente que ha sufrido quemaduras importantes.

 

    • Multipotentes: También se generar a partir de las pluripotentes y se pueden encontrar en los tejidos nuevos, lo que supone que ya han sufrido una primera diferenciación y que continúan haciéndolo. Son muy adecuadas para su uso en trasplantes de tejidos, ya que reducen significativamente las posibilidades de rechazo.

 

    • Pluripotentes o pluripotenciales inducidas (IPS): Son capaces de generar prácticamente cualquier tipo de células En realidad no son células madre adultas, sino que se obtienen a partir de células diana reprogramadas genéticamente. Son muy similares a las células madre embrionarias.

 

    • Totipotentes:

En realidad son las células madre embrionarias, pues se forman en el momento en el que el óvulo se une con un espermatozoide para formar el cigoto y pueden generar cualquier tipo de célula, tejido u órgano del cuerpo.

 

¿Cuántos tipos de trasplantes de células madre hay?

El grado de compatibilidad entre el emisor y el receptor es la clave para el éxito del trasplante y a está directamente relacionada con la similitud genética. Distinguimos, por tanto, los siguientes tipos de trasplantes:

Autólogo
El donante es el propio individuo por lo que nunca hay rechazo.

Singénico
El donante es un gemelo idéntico. Tampoco existe aversión porque tienen los mismos genes.

Alogénico
El donante es un miembro de la misma especie pero genéticamente diferente. Puede ser o no familiar del receptor pero, debido a dicha diferencia, es necesario conseguir la mayor compatibilidad entre ambos para evitar el rechazo.

Las células madres son regenerativas.

Las diferentes células tienen diversos ciclos de vida y muchas están en constante regeneración. Cuando se produce un daño y el cuerpo necesita acudir a un nuevo suministro de células para curarse a sí mismo, es dependiente en la capacidad que tiene las células madre de crear rápidamente más células para reparar la herida. Aquí reside el potencial para la introducción de nuevas células madre para mejorar o para ser el factor de conducción en el proceso de curación.

En primer lugar, los científicos encontraron maneras de utilizar células madre de médula ósea y a raíz de este descubrimiento, el primer trasplante de células madre fue realizado en 1956 a través de la médula ósea entre gemelos idénticos. Resultado fue la remisión completa de la leucemia de un gemelo.

Esta y todas las demás terapias con células madre implican la introducción de nuevas células madre en la zona para fomentar el proceso de curación. A menudo, las células madre van a crear un tipo particular de célula, simplemente porque está en la proximidad de otras células de ese tipo. Desafortunadamente, los investigadores todavía tienen mucho camino por recorrer antes de poder utilizar las células madre de personas no relacionadas.

Las células madre tienen un potencial sin explotar.

El uso de células madre hematopoyéticas, que se pueden encontrar en la sangre que permanece en la vena del cordón umbilical y la placenta después del nacimiento, es un tratamiento probado en más de 80 enfermedades. Las células madre mesenquimales, que se pueden encontrar en el tejido del cordón umbilical y pueden convertirse en un gran número de células, incluyendo las que se encuentran en el sistema nervioso, órganos de los sentidos, tejidos circulatorios, piel, hueso, cartílago, y más, están siendo sometidas a ensayos clínicos y son prometedoras en el tratamiento para accidentes cerebrovasculares, enfermedad cardíaca, la diabetes, autismo, parálisis cerebral y la enfermedad de Alzheimer.

enfermedades tratadas con células madre

tratamientos de células madre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *